sábado, 31 de octubre de 2009

Falta de Ejercicio Dispara Factores de Riesgo, Baja la Autoestima y Rendimiento Escolar

Aunque no es la única, surge como una solución efectiva contra el sobrepeso, la Educación Física, por lo que es necesario potenciar dentro del sistema educacional, creando mapas de aprendizaje.

El 90 por ciento de la población chilena es sedentaria. Los niños, simplemente, ya no juegan, y los adultos ostentan indicadores sanitarios de sobrepeso, hipertensión y tabaquismo tan elevados, que su vejez se ve poco alentadora.

La razón de todo esto: la falta de ejercicio, que sumado a otros malos hábitos tienen a nuestra población al límite del colapso. Aunque no es la única forma de incentivar el ejercicio, la Educación Física, como programa educacional juega un rol importantísimo en su promoción. Para abordar el impacto de ésta y definir una propuesta educacional, deportiva y de bienestar, la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Andrés Bello reunió a los principales actores del tema en el seminario Mapas de Progreso en Educación Física para Chile.

Mapas en Lenguaje, Matemáticas …
Elisa Araya Cortés, Directora de la Oficina de Educación Básica del Ministerio de Educación, explicó que existen mapas de aprendizaje en Lenguaje, Matemática, Inglés y Ciencias; pero está pendiente en Educación Física, meta que espera cumplirse el próximo año. Para ello, el Mineduc trabaja en la elaboración de un programa de competencias y niveles que permite identificar con claridad qué están aprendiendo nuestros hijos en esta disciplina. La experta asegura que la base es lograr la expresividad motriz, la vida afectiva y las habilidades sociales. “Tenemos que subir el nivel de aprendizaje”.

Para Raúl Urbina Stagno, docente de Educación Física y Kinesiólogo de la UNAB. el problema es tan sencillo como básico. Perdimos desde niños la habilidad de jugar. No hay espacios públicos para ellos, los patios son cada vez más reducidos y el miedo a la delincuencia lleva a los padres a preferir que su hijo esté encerrado frente al computador o viendo televisión, que con sus amigos en la calle. “Damos el mensaje equivocado. Por un lado le pedimos que haga actividad, pero por otro le tenemos una pieza que es un verdadero búnker, del que no tiene ningún atractivo salir, pues hay de todo”.

Lo anterior ha llevado a que los niños de hoy han cambiado y juntado sus factores de riesgo (sobrepeso, obesidad, hipertensión, colesterol elevado, síntomas depresivos, sedentarismo, entre otros).

¿Saltar la cuerda?
Según Urbina, los beneficios que trae el ejercicio son múltiples. Control y pérdida de peso y grasa corporal, conservación de masa muscular, mejorar la postura corporal, los perfiles lipídicos de la sangre, el control de la presión arterial, la densidad mineral ósea, etc. A ello se suman otros factores como la autoestima, el rendimiento escolar y hasta se asocia a la reducción del ausentismo estudiantil.

De acuerdo a un reciente estudio de la Universidad de Bonn, Alemania, al correr se liberan endorfinas que se unen a ciertas áreas del cerebro asociadas a las emociones, en particular las áreas límbica y prefrontal. Al activarse el sistema límbico aumenta la iniciativa de la persona, mejora su estado de ánimo e, incluso, produce euforia.

Raúl Urbina indica que hoy se necesita practicar 30 minutos de ejercicio por cinco días a la semana en adultos (ya no son suficiente tres), y todos los días por lo menos una hora, los niños. Esto no implica aplicar programas de alto rendimiento. Muchas veces basta con actividades tan simples como saltar la cuerda, jugar al antiguo luche (dos de los juegos que las autoridades han definido como los más completos) o cualquier juego que permita moverse.

Opinión similar tiene el tenista nacional y actual Director de Educación Física de la UNAB, Jaime Fillol, quien enfatizó que esta disciplina es el enlace perdido entre la educación y el deporte. Ello, porque actualmente no tenemos claridad de programas o proyectos, no tenemos como país una cultura deportiva, tampoco tenemos una política clara y nos faltan recursos. “El deporte es una herramienta educativa que debe llevarse a los colegios y a las universidades”.


Carolina Yacoman Palma
Dirección de Prensa
Universidad Andrés Bello
Sede Gran Concepción

Fuente
http://www.elmorrocotudo.cl/admin/render/noticia/23244#comments

jueves, 22 de octubre de 2009

La formación de los padres es decisiva en el éxito escolar

Publico un artículo de la revista “Comunidad Escolar”, editada por el Ministerio de Educación español, allí se señala un estudio que, basándose en las evaluaciones PISA, postula la influencia decisiva de la formación de los padres, en la obtención de éxito académico. Si bien las variables “formación de padres” y “hábitos hogareños” se implican mutuamente, prefiero explicar esa relación mediante los hábitos familiares, ya que se trata de un factor que puede cambiar, y no como la formación de los padres, que aparece como inmutable.

Un informe señala que la escolarización temprana y los recursos constituyen herramientas para disminuir el fracaso escolar
El nivel de estudios de los padres determina el éxito escolar de los hijos, según se desprende de un informe, que ha elaborado Obra Social de Caixa Catalunya, donde se analiza la relación entre las formas de exclusión social con la educación y la salud en España. La escolarización temprana, la transmisión de aspiraciones y los recursos educativos y culturales en casa favorecen el rendimiento académico.

El Informe de la Inclusión Social 2009, realizado por la Obra Social de Caixa Catalunya, analiza el logro educativo de las personas y su nivel de salud, según sus condiciones sociales (género, origen, educación y clase social) y según los episodios vitales (situación laboral y estado civil). Caixa Catalunya ha llevado cabo este estudio en colaboración con el Instituto de Infancia y Mundo Urbano (CIIMU).

Según este documento, el perfil educativo de los padres y los recursos culturales y educativos disponibles en el hogar, son dos de las claves principales que determinan el logro educativo. Mientras que el 73% de las personas entre 25 y 39 cuyo padre tenía un título universitario, ellos también lo tienen, sólo un 20% de aquellos cuyo padre no tenía titulación alguna la han adquirido.

Además, la proporción de jóvenes entre 18 y 24 años que no estudian y no tienen titulación secundaria post-obligatoria es 5,6 veces más alta en los hogares donde el padre tiene estudios primarios que en los que posee estudios superiores y 11,2 veces mayor cuando es la madre la que tiene estudios primarios frente a los hogares donde la madre ha cursado estudios superiores.

Abandono prematuro
De igual modo, el papel de las familias también es decisivo para explicar el abandono escolar prematuro, que es 17 puntos más alto cuando la madre tiene educación primaria que cuando posee una titulación universitaria. En igualdad de condiciones, los estudiantes de secundaria con madre universitaria obtienen 25 puntos más en lectura y matemáticas, que aquellos cuya madre sólo cursó primaria. “No podemos seguir echando la culpa a las escuelas sin políticas públicas de familia y sin que haya más acceso a la escolarización temprana, porque así no vamos a conseguir elevar el nivel educativo”, manifestó Pau Mari-Klose, director científico del estudio.

Los datos de esta investigación revelan que los mayores déficits educaciones se producen entre los chicos, con tasas de graduación en educación obligatoria 16 puntos más bajas que las de las chicas. El informe advierte sobre las posibles consecuencias de la fractura social que evidencia que un 15% de los extranjeros no comunitarios, de 18 a 24 años, no ha obtenido el título de ESO (frente al 7,3% de la media) y un 44,3% no ha logrado la titulación en secundaria post-obligatoria (frente al 31% de media). Así como, constata el mayor riesgo de fracaso educativo en los hogares monoparentales, que es un 86% más alto, que en los que conviven los dos progenitores.

Centros públicos y privados
Por otra parte, este documento confirma que los estudiantes de centros privados y concertados obtienen mejores resultados (hasta 56 puntos más en las pruebas PISA de matemáticas y comprensión lectora) que los de los públicos. La razón de esta brecha reside en que la escuela pública acoge hasta cinco veces más familias con bajos recursos educativos que la escuela concertada y privada. No obstante, si se ajusta el análisis de los resultados educativos en cada centro por la composición social de sus alumnos, independientemente de si son públicos o privados, el logro educativo es prácticamente el mismo.

Este informe concluye que el clima escolar es fruto de la composición social de las familias que lo forman y este es la clave para el éxito de los escolares. Así, el estudio simula qué ocurriría con los resultados en matemáticas de los estudiantes españoles si, por una parte, sus padres tuvieran el mismo nivel educativo que los progenitores finlandeses y, por otra, si fuesen a escuelas como las de Finlandia. Mientras en la primera hipótesis, los alumnos españoles escalarían 15 puestos en el ranking de países de la OCDE, pasando de la posición 24 real a la 9, en la segunda, los resultados serían prácticamente similares a los reales.

Recursos educativos
Según el director de este informe, para alcanzar unas mayores tasas de éxito escolar es decisiva la escolarización temprana de los niños y un mayor acceso a los recursos educativos. Así como, especifica que los padres, sobre todo las madres, con mayores recursos educativos son más proclives a escolarizar a sus hijos entre 1 y 2 años.

El acceso de los hogares a recursos culturales y educativos es también un determinante importante de los rendimientos educativos durante la etapa de educación obligatoria. Para Pau Marí-Klose, “crear un ambiente en el que el menor tenga acceso a literatura clásica, poesía y obras de arte, además de disponer de un escritorio adecuado, ordenador, calculadora, libros de consulta y diccionarios aumenta las posibilidades de que finalice con éxito su periplo formativo”. Estos alumnos de secundaria obtienen entre 10 y 13 puntos superiores en matemáticas y comprensión lectora en las pruebas del estudio PISA, respecto a los compañeros que no tienen acceso a estos recursos.


Madrid. ROSAURA CALLEJA
http://comunidad-escolar.pntic.mec.es/859/report1.html

martes, 13 de octubre de 2009

Cinco estrategias para salvar el año escolar

Expertos entregan consejos para lograr resultados sin estresar a los hijos.
Falta poco más de dos meses para que acabe el año y en los colegios uno de cada 10 alumnos está con problemas de rendimiento, mientras que las empresas de clases particulares han aumentado su demanda hasta en un 100 por ciento. ¿Cuánto exigir o castigar? ¿Vale la pena recurrir a profesores privados o dar premios? Expertos entregan consejos para lograr resultados sin estresar a los hijos.

1. REVISAR EL MÉTODO DE APRENDIZAJE SEMANALMENTE
Antes de iniciar cualquier estrategia, los propios padres deben elaborar un diagnóstico del problema. Hay que partir conversando con el profesor y observar el método de estudio del niño. Eso puede ayudar a determinar si hay déficit atencional, el niño está desmotivado o si sólo falta método de estudio. En este último caso, o si existe una rutina que no da resultados, padres e hijos debieran sentarse a revisarla. Lo ideal es anotar, en una hoja de cuaderno, las horas dedicadas al estudio al día y las observaciones respectivas: por ejemplo, si el horario inicial era de dos horas al día, pero se trabajó realmente una hora. El viernes se chequea y el niño se da cuenta qué hay que mejorar. En todo caso, la peor estrategia es usar los castigos o los premios. Ambos instrumentalizan el aprendizaje (los niños estudian sólo para recibir algo o evitarse un castigo). En cambio, hay que hacerles ver el sentido de aprender: por ejemplo, que los niños entiendan la utilidad que tiene el aprender cierta materia.

2. ESTUDIO: ENTRE 30 MINUTOS Y DOS HORAS AL DÍA
Media hora al día para los alumnos de básica y no más de dos horas, en caso de los de media, es el tiempo recomendado de estudio en casa. Gran parte de ese tiempo debiera estar enfocado en repasar la materia pasada durante el día. "Un niño que repasa la materia nueva el mismo día que se la pasaron, recuerda al mes el 90% de los contenidos. Si toma el cuaderno un día después, recuerda sólo el 20 por ciento, y a los 15 días, el 10 por ciento", dice Natalia Salas, sicóloga del Centro de Desarrollo Cognitivo de la UDP. Eso sí, con períodos de descanso entremedio: 20 segundos para los más chicos y de 10 minutos para los grandes. Claro que antes de hacer las tareas, los niños deberían tener media hora de relajo, a la llegada del colegio. Para ello, lo ideal son los juegos al aire libre, que estimulan la liberación de endorfinas, lo que contribuye luego a una mayor concentración. La televisión o el computador no se recomiendan, ya que obligan a mantener la atención y no permiten el descanso.

3. PROFESOR PARTICULAR SÓLO PARA UNA MATERIA
No se aconseja recurrir a profesores particulares ante la primera dificultad. "Si un niño necesita profesor cuatro días a la semana, es el colegio el que no lo ha hecho bien", dice Josefina Santa Cruz, académica de la Facultad de Educación de la UC. Tampoco se trata de que los padres se aprendan la materia, agrega Verónica Pérez, sicóloga del colegio San Ignacio El Bosque. Ellos deben estudiar con el menor hasta tercero básico. Después, estudiar juntos atenta contra la autonomía y la confianza en sí del niño.

4. LAS ASIGNATURAS COMPLICADAS
Matemáticas, física y lenguaje son los ramos que más complican a los escolares. También los cursos de séptimo y octavo básico y primero medio. Esto, ya que las materias tienen un nivel de abstracción mayor y requieren que los jóvenes sepan inferir, deducir y discriminar. En lenguaje, el principal problema es la mala comprensión lectora. "Los ejercicios como las siete diferencias o sopa de letras mejoran la concentración y elevan la comprensión lectora", dice la sicopedagoga Lucía Casanova. En matemáticas, las dificultades son falta de razonamiento lógico o de abstracción. Aquí, hay que nivelar contenidos o recurrir a sicopedagogos.

5. CUÁNDO ES PREFERIBLE DAR POR PERDIDA LA BATALLA
"¿Decirle que no se esfuerce más? Eso, jamás", dice Casanova. Aunque hay casos en los que conviene no presionar este año, sino el próximo. Como cuando hay dos o más asignaturas rojas, un déficit atencional no tratado o situaciones familiares conflictivas. "En matemáticas y física es indispensable manejar los contenidos anteriores para comprender los que vienen. Por ello, si no se solucionan los problemas, el hacer pasar de curso al alumno puede ser más perjudicial", dice Canti Escobar, sicopedagoga.

Autor
por J. Gándara / D. Arce - 05/10/2009 - 09:51
http://www.latercera.com/contenido/677_189261_9.shtml
Diario La Tercera. Chile

jueves, 1 de octubre de 2009

Familia y fracaso escolar

Voy a publicar un artículo de La Voz digital de Jerez (España), que hace mención a la importancia de lo que sucede en la familia, a la hora del rendimiento escolar. Cabe destacar que desde este blog se subraya la incidencia de los hábitos familiares, que nada tiene que ver con la cuestión biológica o de ADN.

A riesgo de convertir esta columna en un monográfico sobre los problemas de la educación quisiera comentarles un reciente y muy interesante estudio sobre el papel de la familia en el éxito o fracaso escolar de sus hijos (Informe de la Inclusión Social en España 2009, Caixa Catalunya). Lo reseño por su aportación al actual debate educativo en un momento en que parece haber alguna posibilidad de que Gobierno y oposición se sienten en busca de un pacto deseable. Además, porque coincide con las conclusiones del Estudio Éxito y fracaso escolar en Secundaria realizado en Puerto Real en 2001 por quien esto escribe.

El Informe recuerda algo que por sabido se olvida: que la discriminación social en forma de desigualdad frente a las oportunidades educativas y, por tanto, laborales, se incuba en la escuela; pero la causa está en la diferencia de capital cultural de las familias, medida por el nivel educativo de los padres y sobre todo de la madre. El riesgo de fracaso escolar es diez veces superior para hijos de padres con estudios básicos que para los de universitarios. Es así porque estos últimos suelen escolarizar más temprano a sus hijos, les motivan más hacia los estudios y ponen a su disposición en casa muchos más recursos culturales y educativos (Internet, enciclopedias, libros de lectura, música, periódicos, etc.), aparte de su propio ejemplo.

Así que, tanto el fracaso escolar como el resultado de las pruebas PISA (25 puntos más en Matemáticas y Lectura de los hijos de universitaria), está más en función del nivel educativo de la población que de la cantidad y calidad de los colegios. La proporción de jóvenes de 18-24 años que no tienen titulación secundaria post-obligatoria es once veces mayor para hogares de madres con estudios primarios. Sería bueno tenerlo en cuenta para no cargar como se hace sobre la LOE, el profesorado o el alumnado. Volvemos una vez más a la familia para comprobar que el fracaso se dispara con las familias monoparentales o aumenta en familias inmigrantes (o minorías con problemas de integración social o económica). Hay también variables como la implicación de los padres en la comunidad escolar, que resulta decisiva en la lucha contra el fracaso y abandono escolar.

Pero lo fundamental es el nivel educativo de los padres, en lo que estamos en desventaja con los países de nuestro entorno. El nivel educativo tiene mucho que ver con el nivel de renta de un territorio, con lo que los resultados PISA o los porcentajes de fracaso dibujan el mapa de Autonomías pobres y ricas con alguna excepción explicable. Esto se convertirá a medio plazo en una ventaja dado el mayor porcentaje comparativo de estudiantes universitarios en la España actual.

Mientras tanto hay que tratar de compensar la escasa herencia cultural de los desfavorecidos con más recursos de apoyo para estos alumnos, dispersándolos en centros tanto menores como menor sea el nivel educativo del barrio, abiertos todo el día, con amplia cobertura de actividades extraescolares, acceso gratuito a ordenadores y libros de lectura y, sobre todo, becas para continuar estudios como las ofertadas por la Junta de Andalucía. No olvidar que la probabilidad de ejercer una profesión con titulación superior es casi un 50% menor para hijos de padres con estudios primarios que universitarios. En terrenos como éste se marcan las diferencias entre gobiernos de izquierdas y de derechas

Autor
26.09.2009 -
MANUEL VERA BORJA
Fuente
http://www.lavozdigital.es/jerez/prensa/20090926/opinion/familia-fracaso-escolar-20090926.html
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