martes, 24 de mayo de 2011

Dormir poco y roncar frenan el desarrollo infantil

Dormir poco y roncar frenan el desarrollo infantil
Durante los primeros 50 o 60 minutos del sueño nocturno se produce el pico máximo de liberación de la hormona de crecimiento. Los niños que descansan poco suelen ser irritables, hiperactivos o muestran mucho cansancio, sobre todo en la jornada escolar.
"Buenos días chicos ¿cómo amanecieron?" Los alumnos de tercer grado le devolvieron el saludo a la "señorita" María Eugenia, salvo tres niños que estaban sentados y casi inmóviles: Santiago (bostezaba sin parar), Valentina (tenía el codo izquierdo clavado en el pupitre y con la mano se sostenía el mentón) y Gabriel (que dormitaba con los brazos cruzados y la cabeza gacha). "Parece que algunos no descansaron o no durmieron bien anoche...", comentó la maestra en voz alta, buscando la reacción de los niños. Fue en vano. "Tuve que hablar con cada uno para saber qué les pasaba y los tres me contaron que después de hacer las tareas miran TV o juegan en la PC hasta muy tarde", comentó a LA GACETA la maestra de una escuela pública. La falta de sueño -conjeturó- está afectando la calidad de vida de muchos niños y esto preocupa al cuerpo docente porque no prestan atención en el aula.

La educadora no está equivocada. Dormir poco puede disminuir el crecimiento y el rendimiento físico e intelectual, advierte la Asociación Mundial del Sueño, cuyo lema de este año es: "Los chicos que duermen bien crecen sanos". Sin embargo, el 25% de los niños y adolescentes duermen menos horas de las recomendadas.

La entidad mundial advierte que los chicos que duermen poco aumentan el riesgo de sufrir obesidad, traumatismo, problemas emocionales, agresividad, irritabilidad y frustración. En opinión de la especialista en Medicina del Sueño de la Fundación Favaloro, Mirta Averbuch, cuando los chicos duermen mal se pueden producir cambios en los niveles de actividad: pueden mostrar hiperactividad o, por el contrario, cansancio todo el día, especialmente durante la jornada escolar o al hacer los deberes.

"Cuando no se descansa bien -detalla- la memoria es más débil, bajan la atención, la concentración, el razonamiento, el aprendizaje y la capacidad de reacción. Esto afecta el rendimiento escolar". Con sus conceptos coincidió Daniel Pérez Chada, jefe de Neumonología del Hospital Austral, y miembro de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria. Enfatizó que el sueño tiene una importancia vital en los chicos de todas las edades.

Una hormona clave
¿Por qué es tan importante dormir? Porque durante el sueño se libera la mayor cantidad de hormona de crecimiento, sustancia química que actúa sobre los tejidos del cuerpo, en el metabolismo de las proteínas. Por ende, su principal efecto es favorecer el crecimiento en los niños.

"La liberación de hormonas es muy importante durante los primeros años de vida y en la adolescencia, y a medida que entramos en la edad adulta va disminuyendo", explica Miguel Blanco, jefe de Endocrinología Infantil del Hospital Universitario Austral.

Durante los primeros 50 o 60 minutos del sueño nocturno se produce el pico máximo de liberación de la hormona de crecimiento. De ahí la importancia de respetar el sueño nocturno de los chicos evitando las interrupciones.

"Una noche completa de sueño ayuda a funcionar mejor en la escuela como en el hogar. Además, el descanso es esencial para la felicidad y el bienestar de cualquier persona", resumió el pediatra, aunque aclaró que no es el único factor. También tienen importancia la alimentación, la práctica de actividad física y la genética familiar.

Horas de sueño según la edad
DESDE los tres a los 12 meses los niños necesitan dormir 14 o 15 horas. Aconsejan una siesta de dos a cuatro horas.

ENTRE los 12 meses y los tres años de edad tienen que dormir de 12 a 14 horas, con una siesta de dos horas.

DESDE los tres hasta los cinco años los especialistas afirman que necesitan descansar de 11 a 13 horas seguidas.

ENTRE los seis y los 12 años es necesario que duerman unas 10 u 11 horas seguidas para que el descanso sea reparador.

DESDE los 12 hasta los 18 años recomiendan descansar de ocho a nueve horas y media seguidas, con una siesta corta.

DESDE los 18 años en adelante se aconseja un sueño reparador de no menos de siete horas. También viene bien una siesta.

10 tips para el buen dormir de los chicos
Establecer horarios para que se acuesten y se levanten. Aconsejan hacerlos dormir no más allá de las 21.

Mantener un horario regular de sueño en los días hábiles y los fines de semana.

Lograr una rutina antes dormir (que se pongan pijama, que se laven los dientes).

Vestirlos con ropa cómoda y pañales absorbentes.

Animarlos a que se acostumbren a dormir solos.

Evitar la luz intensa al acostarlos y a la noche.

Apagar la TV y los celulares o mantenerlos lejos del cuarto de los niños.

Evitar el uso de la PC antes de irse a dormir.

Fijar horarios para alimentarlos y bañarlos.

Asegurarse de que el niño realice ejercicios y pase al menos un tiempo al aire libre durante el día.

Después de las 17, eliminar los alimentos y las bebidas que contengan cafeína, como café, té y colas.


Fuente
http://www.lagaceta.com.ar

martes, 17 de mayo de 2011

Dormir poco puede disminuir el crecimiento y el rendimiento escolar.

Dormir es tan básico como respirar, pero los cambios culturales y tecnológicos han llevado a que el 25 por ciento de los chicos y los adolescentes duerman hoy menos horas de las recomendadas. Un ajuste que ya está afectando su calidad de vida.

Las consecuencias de esa reducción del sueño preocupan a los especialistas médicos que ayer celebraron el Día Mundial del Sueño, con el lema “Los chicos que duermen bien, crecen sanos”. Advirtieron a
través de la Asociación Mundial de Medicina del Sueño que los chicos que duermen poco aumentan su riesgo de sufrir obesidad, traumatismo, problemas emocionales, agresividad, irritabilidad y frustración.


Por si fuera poco, unas pocas horas de sueño pueden producir un cambio en los niveles de actividad: muestran hiperactividad o, por el contrario, están muy cansados durante el transcurso del día. Y se
nota en el momento de la jornada escolar o al hacer las tareas en la casa: al dormir poco, la memoria es más débil, y también queda afectada la atención, el aprendizaje y el razonamiento. “El mal dormir en los chicos y los adolescentes puede impactar en el rendimiento escolar”, afirmó Daniel Pérez Chada, jefe del
servicio de neumonología del Hospital Austral, y miembro de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria.

“El sueño tiene una importancia vital en los chicos de todas las edades”, señaló Jodi Mindell, que se especializa en psicología y medicina del sueño pediátrico en los Estados Unidos. “Conseguir una noche completa de sueño ayuda a funcionar mejor tanto en la escuelas como en el hogar. Es esencial para su felicidad y bienestar”, agregó en un comunicado que acompaña a la campaña de la asociación mundial.

La reducción de las horas del sueño en los chicos tiene varias causas. “Una de las causas es que los padres llegan tarde a la casa, por jornadas laborales largas. Y esto hace que los chicos duerman más tarde. Lo ideal sería que los chicos cenen a las 8 de la noche”, comentó Mirta Averbuch, especialista en medicina del sueño de la Fundación Favaloro.


Otras razones es que los chicos tienen ofertas para estar despiertos más tiempo. “Los chicos viven usando las consolas para jugar, las redes sociales en Internet, el celular, y la televisión. Los chicos se van a la cama, pero siguen conectados por algunos de esos medios, sin control de los padres, quienes también están cansados de trabajar”. Todo hace que los chicos se duerman muy tarde. Pero deben levantarse temprano para ir al colegio.

“Las familias desconocen generalmente las necesidades de horarios óptimos de sueño de los chicos, que son necesarios para el aprendizaje y para la salud de los chicos. Cuando empiezan a tener problema de comportamiento o de bajo rendimiento escolar, los padres o los docentes mandan a los chicos a los psicólogos. Antes de tomar la decisión, los padres deberían revisar si los chicos están durmiendo las horas que necesitan según la edad”.


El problema del dormir en los chicos es una consecuencia de grandes cambios en la sociedad occidental también. Se sabe que en los últimos 50 años, se han perdido en promedio 2 horas de sueño diario (incluyendo a los adultos), y de esta pérdida solo se puede recuperar un tercio. El tiempo perdido se refleja en forma de somnolencia diurna, disminución de la atención y memoria, hiperactividad y detención del crecimiento en niños, depresión, alteraciones cardiovasculares, metabólicas, bajo rendimiento escolar
y laboral.

“Estamos a tiempo de enfrentar el problema. Y podemos hacerlo con medidas de higiene para el sueño de los chicos y los adolescentes, que hoy duermen hasta 6 horas menos de las recomendadas”, resaltó Eduardo Borsini, neumonólogo del Hospital Británico de Buenos Aires. ¿Higiene? “Sí, los chicos necesitan tener horarios fijos para irse a dormir, que se regule el horario de las discotecas, y que no hagan actividad física dos horas antes de ir a dormir”.



Autora


Clarin.com


lunes, 9 de mayo de 2011

Un decálogo de consejos para asegurar el éxito escolar desde casa


Reducir el consumo de televisión, dormir 8 horas y no dejarlo todo para última hora son algunos de los consejos más eficaces y menos practicados en nuestros hogares, según la compañía de clases particulares a domicilio, Educa-system.


Unos pequeños reajustes en casa son claves para mejorar el rendimiento del niño ahora que todavía se adaptan al ritmo de las clases. Y para ello no hay que invertir dinero, pues es suficiente con "proporcionar un entorno propicio en un ambiente libre de distracciones para que todo lo aprendido durante el día pueda convalidarse en casa", asegura Sebastián Trivière-Casanovas, director de la compañía de clases particulares a domicilio Educa-system, "y eso también es responsabilidad de los padres".


Para ello, desde esta entidad han elaborado un decálogo de consejos mediante los cuales asegurar el éxito escolar desde los propios hogares:


1. Escoger un buen lugar de estudio, con luz y sin distracciones. Prohibido estudiar en la cocina o el comedor. Es preciso disponer de una mesa de trabajo o despacho específicamente organizado para el estudio.


2. Respetar el orden. La mesa de estudio no es un campo de juegos. Debe disponer de lo imprescindible para estudiar y prescindir de todo aquello que pueda desviar su atención como juguetes o pósters.


3. Promover el uso de la agenda para la organización del tiempo. Más completa o más básica, en función de la edad, el uso de la agenda es un reclamo muy ameno que les enseña a gestionar su tiempo de manera autónoma.


4. Cuidar el entorno. El resto de la familia también debe procurar que durante las horas de estudio el ambiente sea tranquilo y silencioso, lejos de la televisión u otros elementos que puedan captar su atención con facilidad, como ordenadores, música o reuniones informales.


5. Establecer una metodología. El tiempo disponible para un estudiante empieza cuando acaban las clases del colegio. Planificar desde el principio de curso cómo vamos a repartir ese tiempo en casa nos permite sentirnos más seguros y relajados y evitar la ansiedad que provoca la falta de tiempo para organizarlas.


6. Respetar un horario y ser constante. La trampa en la que caen muchos alumnos –y muchos padres- es la de estudiar sólo cuando hay deberes o se acerca un examen. Los horarios deben cumplirse, aunque no hayan tareas y sólo haya que repasar lo aprendido aquel día en clase.


7. Dormir 8 horas y no estudiar por la noche. Las horas de sueño son imprescindibles para asimilar toda la información que han asumido durante el día y que sólo si descansan recordarán al día siguiente. Debemos evitar que los alumnos estudien hasta altas horas de la noche, puesto que afectará a su rendimiento el día después.


8. Estimular la automotivación. Saber más, sacar mejores notas, aprender algo que les gusta y dominar las materias que menos les gustan, son motivos suficientes para convertir el estudio en una tarea imprescindible para su desarrollo personal.


9. Descansar durante el estudio. Un tentempié de 20 minutos e incluso algún juego rápido en compañía con algún miembro de la familia, es un pausa necesaria que le ayudará a desbloquearse para seguir, con energía renovada, con el tiempo dedicado al estudio.


10. Estudiar sin premios. Debemos fomentar el esfuerzo personal sin caer en premios y recompensas materiales. El aprendizaje es el premio y la satisfacción personal de ser un buen estudiante, la mejor recompensa.




Fuente
Aprendemás.com



lunes, 2 de mayo de 2011

Preocupa la falta de sueño en muchos niños españoles


EL 29 POR CIENTO NO DUERME BIEN

La falta de un horario estricto o quedarse hasta tarde viendo la televisión y jugando en el ordenador son algunas de las causas que según los expertos hacen que los niños tengan somnolencia durante el día y de que duerman menos que los de hace 20 años.
Neurólogos, neumólogos y pediatras españoles se unen para pedir más recursos para el diagnóstico de los trastornos relacionados con el dormir y para recordar que descansar bien durante la noche es fundamental en la infancia, debido al papel del sueño en la maduración del cerebro. Según afirmó Teresa Canet, neurofisióloga de la Sociedad Española del Sueño, no dormir bien causa dificultades en el 10 por ciento de los niños españoles, que, reconocen ellos mismos, en buena parte de los casos no tienen un horario fijado por sus padres para irse a la cama.

Por su parte, Gonzalo Pin, coordinador del Grupo de Sueño de la Asociación Española de Pediatría, afirmó que un estudio realizado en la Comunidad Valenciana con un total de 632 pequeños de entre 3 y 14 años indica que al 16,1 por ciento les cuesta mantenerse despiertos, mientras que el 12,9 por ciento se duermen en clase, con mayor o menor frecuencia.

Además de los problemas en el rendimiento académico, la falta de sueño provoca irritabilidad, hipertensión, mayor probabilidad de accidentes y somnolencia durante el día, entre otras consecuencias, por lo que los expertos insisten en la importancia de que los niños tengan un horario impuesto y fijo para acostarse y levantarse, así como en la necesidad de que los padres consulten con un especialista si observan conductas de sueño anormales y duraderas en sus hijos.

Lo que está claro, afirmaron los expertos, es que los niños de ahora duermen menos tiempo que los de antes. El estudio Sleep Woke Sleep Habits in Spanish School Ages, realizado en España y publicado en 2010, sostiene que los niños que tenían 11 y 12 años en 2003 dormían media hora menos de media que los que tenían esta misma edad en 1985.

Para mejorar los hábitos de sueño entre la población infantil y preadolescente, los expertos recomiendan fijar un horario obligatorio para acostarse y levantarse, que el niño duerma siempre en su cama y limitarle el uso del ordenador, televisión o móvil antes de irse a la cama, entre otras recomendaciones

Fuente
http://www.hechosdehoy.com

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