lunes, 9 de noviembre de 2009

Aprender a estudiar

La adquisición de unos sencillos hábitos a la hora de estudiar puede beneficiar en gran medida al rendimiento escolar. Aprender a organizarse bien y ha sacarle el máximo partido al tiempo de estudio mejora notablemente los resultados académicos..

Cada vez hay mayor tasa de fracaso escolar y esta situación se puede mejorar en gran medida si enseñamos a nuestros hijos porqué, para qué y en beneficio de quien deben de estudiar, además de poner en práctica unos sencillos consejos y ofrecerles nuestro apoyo.

Estudiar en un ambiente adecuado.Para que el niño o el adolescente se concentre y saque mayor partido al tiempo que dedica es vital repasar si su lugar de estudio reúne los requisitos apropiados:.
 Debe estar solo en la habitación, en su escritorio, y evitar compartir el espacio mientras estudia o hace los deberes con el fin de evitar las distracciones o las molestias.
 No poner música. La única recomendada es la obra de Mozart siempre y cuando esté a un volumen muy bajo.
 La habitación debe estar bien ventilada, evitando ambientes cargados.
 La temperatura debe estar alrededor de los 20ºC (el calor adormece y aturde y el frío inquieta)
 Es preferible la luz natural, y en caso de luz artificial hay que procurar que no sea deficitaria y que las lámparas de sobremesa no enfoquen directamente al papel (para evitar destellos).
 La silla debe tener respaldo, la espalda debe esta recta y perpendicular a las piernas y éstas no deben colgar.
 El móvil, las videoconsolas, la televisión, y el ordenador (en caso de que no lo necesite) deberán estar apagados y preferiblemente fuera de su alcance, para evitar tentaciones.
 En la mesa o escritorio deberá tener los elementos necesarios para el estudio (libros, papel, lápices…) y eliminar todo lo innecesario para evitar también las distracciones.
 Vida saludable para ser un buen estudiante.

Un estilo de vida adecuado también incide en el rendimiento escolar por eso es muy importante tener en cuenta los siguientes consejos:.
 Dormir las horas necesarias, un adolescente debe dormir unas 8 - 9 horas y un niño algo más en función de la edad.
 Mientras estudia, deberá hacer un descanso de 5 o 10 minutos cada hora, o cada cambio de actividad, para asimilar mejor lo aprendido.
 La correcta alimentación es fundamental y está muy vinculada al rendimiento escolar. Es imprescindible empezar el día con un buen desayuno y es aconsejable realizar cinco comidas diarias siguiendo las pautas de la pirámide alimenticia.
 No es recomendable estudiar con hambre pero tampoco después de haber realizado una ingesta importante de comida.
 La práctica de ejercicio también beneficia al rendimiento escolar. Es recomendable tener actividad diaria y evitar la vida sedentaria frente al televisor o el ordenador, lo cual también beneficia en sus relaciones sociales.
 Tener la agenda bien organizada y contar con horarios preestablecidos para la realización de los deberes y horas de estudio.
 Ser constante en el hábito del estudio y no dejar pasar los días sin hacer nada. Para retener lo aprendido más vale estudiar poco y a menudo, que no hacer nada y luego estudiar de golpe para un examen.

Aprender a estudiar.
Para sacar mayor partido a las horas que se dedican al estudio es importante aprender a estudiar y a utilizar técnicas que sirven para retener mejor la información:.
 Hacer una planificación de lo que se va estudiar y el tiempo que se le va a dedicar siendo coherente.
 Realizar una visión rápida de lo que se va estudiar.
 Realizar primero una lectura rápida del texto a estudiar para hacerse una idea general y luego leer y analizar con mayor detenimiento lo que se está aprendiendo.
 Ver el beneficio de aprender lo que se está estudiando.
 Utilizar marcadores o lápices para subrayar las cosas importantes.
 Realizar gráficos y esquemas que resuman lo estudiado.
 Ampliar la información de los esquemas con frases e iconos que amplíen la información.
 Utilizar técnicas para potenciar la memoria. No hay que olvidar que los padres tenemos que apoyar a nuestros hijos en el estudio ofreciendo nuestra ayuda siempre que sea necesario. Debemos motivarlos, hacerles ver que es beneficio suyo, felicitarles cuando se esfuerzan (que no siempre es cuando aprueban), y consolarles cuando fracasan (y fracaso no es sinónimo de suspenso). Debemos ayudarles a conseguir sus metas y enseñarles que deben ser exigentes con ellos mismos

Fuente
http://www.clubmadres.com/
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