sábado, 24 de enero de 2009

El currículum del hogar

Los patrones identificables de la vida familiar contribuyen a desarrollar la habilidad del niño para aprender en el centro escolar.

Resultados de la Investigación

La investigación sobre el “currículum del hogar” ha identificado patrones específicos de la vida familiar que se corresponden con el éxito del niño en el aprendizaje académico. En concreto, los estudios han relacionado positivamente ciertas prácticas familiares con el aprendizaje del niño. Estas prácticas familiares se mencionan a continuación bajo tres rótulos, que serán tratados cada uno de ellos en secciones posteriores de esta guía.

La relación padres-hijos:
1. Conversaciones diarias sobre hechos cotidianos.
2. Expresiones de afecto.
3. Comentarios en familia sobre libros, noticias del periódico, revistas, programas de
televisión.
4. Visitas en familia o con miembros de la familia a bibliotecas, museos, zoos, lugares
históricos, actividades culturales.
5. Estímulo para emplear nuevas palabras y para ampliar el vocabulario.

Rutinas de la vida familiar:
1. Marcar un tiempo de estudio en casa.
2. Rutinas diarias que incluyen tiempo para comer, dormir, jugar, trabajar, estudiar y leer.
3. Tener un lugar tranquilo para estudiar y leer.
4. Interés de la familia en hobbies, juegos, y actividades con valor educativo.

Expectativas familiares y Control
1. Dar prioridad al trabajo escolar y a la lectura sobre ver televisión y actividades de ocio.
2. Expectativas de puntualidad.
3. Expectativas de los padres de que los hijos harán las cosas lo mejor que puedan.
4. Preocupación por el uso correcto y apropiado del lenguaje.
5. Control de los padres sobre el grupo de amigos de sus hijos.
6. Control y análisis de los programas de televisión junto a los hijos.
7. Conocimiento de los padres de los progresos del hijo en la escuela y de su crecimiento personal.

Aplicación:

Cuando un niño llega al centro escolar preparado en actitud, hábito y habilidad para aprovechar al máximo la instrucción del profesor, la eficacia del propio profesor incrementa. Dado que sabemos que los niños aprenden mejor cuando el ambiente del hogar promueve los patrones de vida familiar señalados arriba, esto ha de animar a la escuela a ayudar a los padres
a crear un “currículum del hogar” positivo. Resulta estimulante comprobar que las prácticas familiares incluidas en el “currículum del hogar” son posibles en casi todos los hogares, con independencia del nivel educativo de los padres o de su estatus socioeconómico.



Extraído de
ACADEMIA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN OFICINA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN
SERIE DE PRÁCTICAS EDUCATIVAS
Familias y centros escolares
Sam Redding

viernes, 23 de enero de 2009

"La necesaria alianza que debe haber entre los padres y el colegio para acompañar a los chicos en el estudio"

Los colegios reciben de los padres la misión de educar, guiar a los hijos en la aproximación a los conocimientos y competencias que la vida y la inserción social les requiere.

A partir del ingreso a la escuela, los chicos deben moverse en una organización que tiene diferencias con el mundo familiar, en el que, si bien hay reglas, predominan los vínculos afectivos y adaptados al tiempo individual. Aún en los colegios de enseñanza más personalizada, tendrán que adaptarse a normas, horarios, reglas de convivencia, diferencias jerárquicas, códigos, permisos y prohibiciones que toda organización tiene.Se les requiere que se vayan incorporando gradualmente a una cultura del trabajo y el esfuerzo sin la cual no podría existir aprendizaje. Esto es válido para todas las edades, ya que cada etapa tiene dificultades y expectativas de logro diferentes.

Afortunadamente, muchos colegios han comprendido la importancia de crear un clima de convivencia y estímulo en que se busca un crecimiento social y afectivo que estimule la seguridad personal. Los chicos tienen hoy, como nunca, posibilidades de enriquecer en la escuela sus posibilidades creativas.Pero, para que el aprendizaje sea posible se necesita tiempo de trabajo, concentración, continuidad en el esfuerzo, horas de estudio… Aquí es donde los colegios necesitan recibir de las familias el apoyo necesario para poder cumplir la tarea que ellos mismos y la sociedad les encomendaron.

Un medio cultural que incita frecuentemente a la transgresión, en el que la permisividad, el facilismo y el “todo ya” son dominantes, en el que abundan los distractores – celulares, chat, juegos electrónicos – y en el que muchos programas que ven los chicos parecen creados para destruir lo que la escuela construye, desgasta demasiado la tarea educativa.En este punto, a los padres les toca una responsabilidad muy seria: actuar como filtro protector que fortalezca al colegio y le permita ejercer su misión educativa valorando sus mensajes y aliándose para crear una contracultura positiva.

Se pueden sugerir algunas acciones:
• elegir con cuidado el colegio que quieren e interiorizarse de sus objetivos para poder sostener con coherencia sus demandas.
• conocer las expectativas de logro de cada etapa.
• enterarse de los problemas que afectan al grupo y participar junto a otros padres en la búsqueda de soluciones.
• mantenerse en diálogo con directivos y profesores.
• seguir el proceso de aprendizaje de cada chico, procurar que dediquen tiempo real a sus tareas, interesarse en los contenidos estudiados y aportar apoyo de experiencia, material que enriquezca el trabajo, etc.

Pero lo que más va a actuar sobre sus hijos va a ser la percepción de que a sus padres les interesa lo que se enseña en el colegio, lo valoran y apoyan a los que toman decisiones.



Lic. Marta May
Fundación Proyecto Padres

jueves, 8 de enero de 2009

Cómo apoyar en las tareas de los hijos

El interés de los padres es una pieza fundamental en el rendimiento escolar de sus hijos. Pero ¿cómo acompañar su desempeño el estudio y las tareas si estamos trabajando?
El contraste entre el rendimiento escolar de los niños que se sienten apoyados por sus padres y los que no, es enorme. Así lo ha observado María Inés Goldenberg, profesora básica con veinte años de docencia: "A veces los niños pequeños que estudian solos no saben sin han comprendido bien las materias y llegan a la prueba inseguros y en desventaja respecto a sus compañeros".

Para la educadora, puede que en casa los hijos den una imagen de autosuficiencia y no pidan ayuda, pero necesitan la atención de los padres. No se trata de estar con ellos durante las horas de estudio -lo que es imposible para un porcentaje muy alto de padres y madres que trabajan-. Lo realmente importante es que los padres se interesen por lo que hacen sus hijos y que formen en ellos hábitos de estudio que desarrollen su autonomía."En general las tareas que llevan los niños a casa son sólo reforzamiento de lo que se ha visto en clases, y no deben representar mayor dificultad para los niños, pero es importante que las hagan diariamente", explica María Inés. Es deseable que las tareas se hagan siempre en un mismo lugar y a la misma hora; es necesario revisarlas cada día y hablar con los niños, y también con la persona que esté a cargo de los niños en esas horas, en caso de que no estemos presentes.

CÓMO APOYAR A LOS HIJOS QUE ESTÁN EN LA ENSEÑANZA MEDIA
En la etapa secundaria es mucho más evidente que el alumno debe ser autónomo y estudiar a conciencia llevando él mismo el control de los tiempos y las materias. Pero el rol de los padres sigue siendo importante.
Adriana Ahumada Bustos, Orientadora de segundo y terceros medios del Liceo de Niñas de Concepción aconseja a los padres de su establecimiento a poner atención sobre el estudio de sus hijos: "No es que los papás les hagan las tareas a los niños, sino que fiscalicen que exista un tiempo razonable para el estudio, de unas tres horas diarias como mínimo".

Cuando las niñas entran a primero medio en el liceo, se les exige bastante para velar por la creación de hábitos de estudio, entregando documentos y tareas destinadas a que aprendan a planificar y distribuir su tiempo. En los años que siguen, ya están en condiciones de internalizar estas cosas.

Algunas de sus recomendaciones coinciden con las que conocemos: es deseable disponer de un lugar físico adecuado para facilitar la concentración de nuestros hijos en sus estudios. Pero más allá de eso, los niños deben crecer en un ambiente armónico y evitar las discusiones frente a ellos, porque afectan su desempeño en la escuela.El apoyo de los padres, recalca Adriana, puede realizarse de maneras muy diversas. Por ejemplo, autorizando a las hijas a quedarse más tiempo en el liceo para estudiar en la biblioteca o, como ha ocurrido en algunos casos, organizándose entre los mismos padres para hacer reforzamiento al curso en alguna materia en particular.


Extractado de http://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/VerContenido.aspx?GUID=61a84ee8-cbd3-45dc-81c8-2aaa28e66a89&ID=98568&FMT=44

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