lunes, 6 de febrero de 2012

Las competencias parentales

En un mundo que cambia cada vez con mayor rapidez ¿Qué habilidades deben tener los padres? El siguiente artículo, desde la óptica paterna trata de explicarnos cuál es la educación más importante.




Todos los padres y madres sufrimos a diario la dificultad que conlleva, hoy en día, la responsabilidad de ejercer adecuadamente nuestro rol parental. Durante los primeros años de la vida de nuestros hijos e hijas, nos resulta relativamente fácil cubrir todas sus necesidades básicas, además de que solemos contar con el apoyo y supervisión de otras personas o familiares cercanos que nos ayudan y orientan. Pero, como señala Jorge Barudy en su libro “Los buenos tratos a la infancia”, “el desafío de la función parental implica poder satisfacer las múltiples necesidades de los hijos (alimentación, cuidados corporales, protección, necesidades cognitivas, emocionales, socioculturales, etc.), pero dado que estas necesidades son evolutivas los padres deben poseer una plasticidad estructural que les permita adaptarse a los cambios de las necesidades de sus hijos”. Y ahí precisamente es donde en muchas ocasiones nos surge el problema: lo que nos servía antes deja de ser útil, o simplemente en muchas ocasiones no sabemos cómo afrontar la educación de nuestros propios hijos, y este problema puede agravarse claramente cuando llegan a la adolescencia.

En numerosas ocasiones, a la propia angustia que los conflictos con nuestros hijos nos genera, se une la angustia de saber que en libros, revistas, internet... hay tantísimos recursos, técnicas y estrategias para solucionar cualquier problema o incidencia que pudiéramos tener como padres, y que no somos capaces de llevar a cabo, o lo intentamos y no provoca los resultados esperados.

El otro día, la psicopedagoga del IES de mi hija nos daba una charla a los padres sobre cómo conseguir “comunicarnos” mejor con nuestros hijos e hijas adolescentes, y nos repartió una “chuleta” de frases erróneas y adecuadas que teníamos que emplear con nuestros ellos. La sesión fue muy interesante, nos enseñó técnicas para mejorar nuestra comunicación, para evitar conflictos... Sin embargo, por experiencia profesional, estoy convencido de que todas esas técnicas sirven de muy poco si en la base de la relación con nuestros hijos no se ha establecido una adecuada relación paternofilial basada en el apego, en el afecto mutuo y que posibilite que los padres y madres podamos desarrollar plenamente nuestras habilidades y competencias.

Siguiendo el esquema propuesto por Jorge Barudy (a quien recomiendo leer a todo el mundo) señalaré cuatro competencias básicas que debemos poseer todos los padres y madres:
1ª capacidad de apegarse, de vincularse a los hijos. Incluye los recursos emotivos, cognitivos y conductuales que debemos poseer para conseguir un apego seguro de nuestros hijos desde su más tierna infancia;
2ª empatía, es decir, la capacidad de percibir las vivencias internas de nuestros hijos e hijas, de comprender sus manifestaciones emocionales y gestuales, de ponernos en su lugar y sentirnos como ellos se sienten;
3ª modelos de crianza (familiares y culturales) que determinan las formas de percibir las necesidades de nuestros hijos y también la forma de responder a las mismas;
4ª la capacidad de pedir, aportar y recibir ayuda de otros (familiares, redes sociales, etc.)

La función parental, es decir, el objetivo último de ser padre o madre, no es otro que el dar una adecuada respuesta a las tres finalidades que debemos satisfacer en el seno de nuestras familias: la función nutriente, la socializadora y la educativa. Es evidente que antes de utilizar estrategias y técnicas, debemos de hacer con nuestros hijos algo mucho más esencial: quererlos, cuidarlos, contribuir a la construcción de una adecuada identidad y facilitarles experiencias relacionales que les sirvan como modelos de aprendizaje para vivir de una forma respetuosa, adaptada y armónica en la sociedad.

Yo quería hablar de algún tema de educación... y he acabado hablando de nosotros, como padres y madres; es decir, desde mi punto de vista, de la educación más importante de la vida.

Autor
Luis Gómez Casals
Miembro de Junta Directiva de FAPA Castelló “Penyagolosa”
Extraído de
Padres y Madres de Alumnos y Alumnas
Revista de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA)

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